"LOS EXPERTOS OPINAN SOBRE..."

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SEGURIDAD

RUTAS SEGURAS EN CAMINO ESCOLAR

24 Noviembre 2015

Lucas Robledo García

Si pensamos en cómo debe ser un camino escolar, lo primero que se me viene a la cabeza es si tenemos una acera amplia, si es o no compartida con bicicletas y si cruza alguna otra calle. El semáforo del paso de peatones será nuestro único guía para garantizar nuestro itinerario pero sin prisas y la reacción de los demás usuarios como referente para saber quien tiene preferencia. Todo ello, sin olvidarnos que aunque la señalización nos de beneficios no quita de que algunos usuarios la desconozcan o, por error, la ignoren con el consiguiente daño que puedan causar. Una responsabilidad que está ahí y que todos, queramos o no, debemos asumir para referirnos a esa movilidad segura de la que tanto hablamos.

El camino escolar es la sucesión de espacios públicos o itinerarios que recorren los escolares todos los días para ir y volver al colegio desde sus casas. Un recorrido que si se realiza andando, previamente, tenemos que enseñarle al dedillo, con explicación incluida, todos los puntos donde consideramos que existe peligro por la presencia de vías con preferencia para los vehículos, así como aquellos obstáculos que pueden desviar la atención de nuestros pequeños como, por ejemplo, un tramo en obras o el nuevo mobiliario urbano de la acera. Para ello, nuestra ayuda es muy importante, realizando el camino juntos hasta que sea aprendido.

SOSTENIBILIDAD

CAMINOS ESCOLARES: PROYECTOS DE INGENIERÍA SOCIAL HACIA UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE

03 septiembre 2011

José Baila

Los niños de hoy han perdido mucha autonomía en su movilidad respecto a la que tenían en el pasado. Los adultos al evaluar que el tráfico ha convertido nuestras calles en lugares peligrosos no optamos por una solución global ante ese problema, al contrario, hemos reaccionado individualmente pero de forma masiva; el coche es uno de los factores que ha contribuido a privatizar la crianza de nuestros hijos y la sociedad en general se ha inhibido en parte de sus obligaciones, dejando la responsabilidad de los temas vinculados con la infancia a un ámbito exclusivamente doméstico o escolar.

La recuperación de la autonomía infantil es uno de los objetivos que se buscan cuando se diseñan e implantan los caminos escolares. Otro de sus objetivos es superar el sedentarismo infantil al que nos conduce el automóvil, cuya principal consecuencia es la obesidad en los menores.

Los hay (entre los que me encuentro) que consideran  los caminos escolares proyectos de ingeniería social para recuperar el espacio público ocupado por el automóvil con su velocidad, su polución y su peligrosidad. Estos proyectos superan el ámbito escolar y deben ser compartidos con otros sectores sociales que aporten un valor adicional a la educación de los menores.

Las experiencias en Europa para promover itinerarios escolares en bicicleta o caminando son diversas y variadas: Inglaterra, Alemania, Dinamarca, Italia… Las experiencias de esta última han influido notablemente en nuestro territorio peninsular, sin embargo, los caminos escolares para desarrollarse deben de superar  obstáculos significativos: la protección mal entendida de los hijos, el miedo a dejarlos expuestos al tráfico y a la inseguridad, o la falta de un apoyo político decidido que lidere la ejecución y el mantenimiento de los caminos escolares. Obviamente ninguno de estos problemas son insuperables, pues en nuestra geografía tenemos ejemplos que se han ejecutado con éxito en ciudades como Granollers, San Sebastián, Madrid, Mahón y Barcelona.

Actualmente los niños tienen un valor para nuestra sociedad diferente al que tenían hace unas décadas. Hoy, someter a los niños a un determinado nivel de riesgo es inaceptable socialmente. Si bien los niños mantienen el valor propio que sustenta el linaje de las familias, hay otros valores que han cambiado; antiguamente los niños abundaban en nuestra sociedad y tenían un valor que era utilizado por las familias para ayudar al sustento económico, mientras que actualmente la sociedad ha creado redes de protección social, y tal vez por ello ahora nuestros hijos tienen un mayor valor simbólico y psicológico para los adultos. La simple consideración de su pérdida genera una angustia que incrementa nuestros miedos, pero estos miedos no nos pueden ocultar que nuestros hijos tienen el derecho a desarrollarse como personas adultas completas. Protegerlos en burbujas individualizadas calmará nuestras angustias, pero les impedirá crecer; y no podemos olvidar que crecer significa asumir riesgos, obtener mayores niveles de autonomía y de responsabilidad. Creo que los caminos escolares son soluciones imaginativas a algunos de los problemas que nos plantea el automóvil.

Nuestro sistema económico prioriza una movilidad motorizada que beneficia a determinados sectores sociales, por el contrario niños, ancianos y personas con movilidad reducida son desplazadas de los espacios públicos.
Los caminos escolares pueden convertirse en decididas actuaciones políticas y sociales que inicien un concepto de ciudad sostenible en el que la eficacia social prevalezca sobre a la eficiencia económica. 

MOVILIDAD

CAMINO ESCOLAR: PASOS HACIA LA AUTONOMÍA INFANTIL.

Julio 2010

Marta Román Rivas e Isabel Salís Canosa

(…) Aunque se denominen “caminos escolares”, no son proyectos de carácter eminentemente o exclusivamente educativos. Los proyectos de camino escolar son iniciativas dirigidas a que los menores puedan moverse con seguridad y autonomía por las calles y recuperen el uso y disfrute del espacio público. Por lo tanto, son proyectos que atañen de forma directa a la ciudad en su conjunto y que afectan a todas las áreas de la gestión local o municipal que tienen competencias en el diseño, en la habitabilidad y en la seguridad del espacio público. Eso significa que, junto a las áreas de educación o de infancia, tienen que estar las de obras, movilidad, medio ambiente o urbanismo, entre otras.
El Camino Escolar tiene evidentemente una vertiente educativa, ya que, transformar las pautas de movilidad y adquirir mayores grados de autonomía resulta algo enormemente instructivo. Sin embargo, estos proyectos no pueden limitarse únicamente a que ellos y ellas aprendan contenidos teóricos en las aulas. La ciudad y la sociedad en su conjunto deben crear las condiciones para que niñas y niños puedan volver a experimentar algo tan natural como abrir la puerta, salir de casa y caminar en busca de otros amigos o amigas. Favorecer y facilitar este simple gesto debe ser nuestro objetivo.
Los proyectos de camino escolar deberían ser mucho más que proyectos de movilidad sostenible. El recorrido de casa al colegio puede ser toda una experiencia y una oportunidad para explorar el espacio, darle un sentido, entrar en contacto con otros y experimentar aventuras. Si se conceptúa solo como transporte, el proyecto puede perder su capacidad transformadora.

SALUD

LA MOCHILA ESCOLAR, ¿PUEDE PROVOCAR PROBLEMAS EN LA ESPALDA?

Dr. Eduardo J.A.

El número de libros de texto, y por consiguiente el peso de estos, que nuestros escolares tienen que transportar, es cada día mayor. Y aunque las nuevas tecnologías (ordenadores y tabletas) han venido a paliar en parte el problema, la costumbre de trasladarlos en una mochila, desde el Centro escolar al domicilio hace que su espalda pueda verse perjudicada.

En la práctica, este medio de transporte es el mejor, pues es el más anatómico y simétrico, pero, sin embargo, el peso excesivo puede perjudicar y alterar las estructuras óseas y musculares, sobre todo si la mochila no tiene cualidades anatómicas o si el niño tiene tendencia, a padecer problemas de espalda, por constitución o por herencia.

La importancia de una espalda sana durante el desarrollo.-

La columna vertebral actúa como eje de todo el cuerpo y soporta la cabeza. Debido a la postura y al tipo de marcha en bipedestación la espalda está sometida a permanentes fuerzas y tensiones que en numerosas ocasiones provocan alteraciones y desviaciones que generan dolor y malestar.

Durante la infancia y sobre todo en la edad adolescente hay periodos de crecimiento acelerado en las que las vertebras y los discos intervertebrales aumentan su espesor de forma notable para crecer en estatura. Esta época es por tanto poco recomendable para transporta pesos excesivos en las espalda pues ello podría generar alteraciones en la columna, que mas tarde podrían dar lugar a lesiones anatómicas y dolor frecuente.

Posibles consecuencias, Escoliosis y Cifosis.-

Las alteraciones más graves e importantes a que puede dar lugar el peso excesivo en esta época de la vida son la acentuación de cifosis y escoliosis incipientes. Dejando claro que, por sí solo, el peso de la mochila nunca ocasionara una deformación de la columna, si puede ocasionarla en aquellos niños predispuestos con desviación mínima previa o con ligera dismetría (una extremidad inferior, más larga que la otra).

La cifosis es la desviación o acentuación del arco de la columna dorsal en la dirección del eje antero-posterior.

La escoliosis es la desviación o aparición de un arco en la columna en la dirección del eje lateral. Esta ultima alteración, la escoliosis, es la patología ortopédica mas grave y de las más frecuentes a vigilar durante el crecimiento del niño.

Existen tres tipos principales de escoliosis, que pueden verse agravadas por transportar pesos excesivos en la espalda. La más frecuente y que se presenta con mayor incidencia en las niñas, es la escoliosis Idiopática, que tiene un marcado origen familiar y hereditario. La escoliosis como causa de una dismetría, por longitud diferente de las extremidades inferiores y que siempre es compensadora y la escoliosis congénita, presente en el momento del nacimiento o que aparece al poco de nacer. Todas ellas pueden evolucionar "a peor" a lo largo de la infancia si no se vigilan y por supuesto, si no evitamos que transporten pesos excesivos a lo largo de la edad de crecimiento.

Soluciones.-
- Trasladar un número escaso de libros, solo los indispensables para las clases del día.
- Fraccionar los libros en fascículos para facilitar su transporte.
- Limitar un peso máximo, en relación a la edad y al peso del niño.
- Usar mochilas anatómicas y de calidad y enseñar a llevarlas.
- El peso debe incidir en la parte baja de la espalda a nivel de las vertebras lumbares.
- Los tirantes de la mochila solo deberían de ejercer la sujeción.
- Utilizar otros medios de transporte.
- Generalizar el uso de nuevas tecnologías, tabletas.

Consejos para proteger la espalda de niños y adolescentes.-
- Evitar la obesidad y el sobrepeso.
- Corregir actitudes posturales y formas viciosas y perjudiciales.
- Dormir con almohada estrecha y en colchón de superficie dura, poco deformable.
- Aficionarles a la práctica de la natación.
- Evitar transportar en la espalda pesos excesivos.
- Aficionarles a realizar ejercicio físico y a practicar deportes de forma habitual.

Dr. Eduardo J.A.
IR CAMINANDO AL COLE: MÁS SANO Y MÁS DIVERTIDO.

Palma Chillón Garzón. Profesora del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada (UGR).

Un estudio internacional publicado por la revista "International Journal of Behavioral Nutrition" revela que es muy necesario concienciar a los padres para que sus hijos vayan andando al colegio, ya que aporta múltiples beneficios para la salud de los niños y jóvenes. Independientemente de las actividades extra escolares que practiquen los niños, desplazarse a diario caminando al centro escolar es una magnífica manera de realizar ejercicio físico cada día y paliar el sedentarismo y la obesidad infantil, y a demás es una muy buena forma de socializarse con otros chicos de su entorno. En el proyecto han participado investigadores de la Universidad de Granada y han intervenido 1.219 niños con edades comprendidas entre los 8 y los 11 años, y 1.007 padres de 18 centros escolares estadounidenses.
Los investigadores ponen de manifiesto que la administración debe implicarse y realizar campañas de concienciación para promover este hábito saludable, donde se explique a los padres la importancia y los beneficios que aporta para la salud ir caminando cada día al colegio.
Pero existen factores determinantes a la hora de que el desplazamiento se lleve a cabo. Y es que el estudio señala que las percepciones de los padres ante permitir o no a sus hijos ir andando a la escuela atienden fundamentalmente a factores como los sociodemográficos, es decir la raza y el nivel socioeconómico; factores de entorno y el medio ambiente, el clima, la calidad de los caminos para ser transitados y las barreras que se encuentran en el desplazamiento, y por último valoran mucho que haya más niños que vayan andando al colegio.

HISTORIA

MAPFRE.

Fuente: Fundación Mapfre

Los primeros proyectos de camino escolar se sitúan en la ciudad danesa de Odense en la década de los 70. La ventaja con la que cuenta esta localidad es una cultura muy arraigada en la promoción de la bicicleta, y que a día de hoy sigue siendo una referencia no sólo en proyectos de camino escolar sino también en políticas de movilidad sostenible.El resultado después de ponerlo en funcionamiento fue una reducción del 46% en las muertes de niños producidas por accidentes de tráfico en los desplazamientos al colegio. Pero no será hasta los 90 cuando comience a extenderse el concepto y se promuevan proyectos de camino escolar en distintas localidades centroeuropeas y anglosajonas, como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda o Australia. La necesidad de invertir en caminos escolares más seguros surge por una serie de razones como:
• La creciente preocupación por los impactos de la motorización como consecuencia del incremento continuado del tráfico.
• Los efectos nocivos en la salud y el medio ambiente que empiezan a tomar relevancia en la población.
• El incremento de los índices de sobrepeso infantil a raíz de la concienciación social del peligro sobre ruedas en las calles.
Esta última cuestión fue la que más peso tuvo en las iniciativas desarrolladas en los países anglosajones, que idearon itinerarios seguros para ir al colegio, con el objetivo de favorecer que los menores pudieran ir caminando o en bicicleta en sus trayectos cotidianos. Un ejemplo de ello fue la iniciativa Safe Routes to School (@SafeRoutesNow).
Aunque hay un amplio abanico de experiencias, los proyectos de movilidad infantil anglosajones se centraron en garantizar las condiciones adecuadas para que los alumnos realizasen ejercicio físico en su viaje al colegio más que el fomento de la autonomía. De hecho, en estos primeros planes de movilidad no contemplaban la importancia de que fuesen guiados por adultos, pero si requerían de ciertos elementos como el uso de chalecos reflectantes u otros objetos que les hicieran más visibles, y el aumento de la vigilancia por parte de las autoridades policiales.
Sin embargo, en países como Holanda o Alemania, con políticas más específicas de promoción de la bicicleta, las iniciativas de camino escolar tenían otro punto de partida. Para ello, centraron sus estrategias en afinar más los diseños y en el entrenamiento de los pequeños en esos itinerarios al colegio. Es cuando los proyectos de movilidad infantil comienzan a insertarse en una política de recuperación del espacio público.
Fuente: Fundación Mapfre